Esta historia que nace en Colombia en la segunda década del Siglo XX derivará en el nacimiento del de uno los más grandes clubes de aquel país el América de Cali.
No se tienen registros exactos de la fecha de fundación del club pero Hernán Zamorano Isaacs, fundador y primer presidente del club dejó antes de morir (el 20 de febrero de 1980) una cinta en la cuál esclarece algo la creación del club. Según Hernán "corrían los finales del año 1926 cuando con mis dos amigos Serafín Fernández y Alvaro Cruz decidimos crear un "team". Serafín era el único que tenía acceso a dinero en efectivo puesto que manejaba la caja de la sedería de su padre y con la monedas que lograba "recolectar" comprábamos una vez cada quince días una publicación deportiva argentina llamada "El Gráfico". En una de esas revistas contaba las hazañas de un equipo llamado Racing Club entonces con Serafín y Alvaro decidimos comprar una pelota y comenzamos a jugar en un campo del Cementerio Central bajo el nombre de Racing. Las camisetas, obviamente confeccionadas con telas cedidas por Serafín, eran blancas con bastones celestes tal cuál las de aquel equipo argentino".
"Los muchachos que se acercaron al campo del cementerio que yo intuía que ese team sería importante, poderoso, y hasta imaginé que conquistaría por eso propuse ese nombre y fue aprobado por la mayoría".
Así pasó la historia de la iniciación del Racing a la fundación del América. Ahora ¿Por qué ese cambió de colores tan repentino? .Todo tiene su explicación.
En 1931 el equipo realizó su primera gira por el interior del país. Y al llegar a Barranquilla el plantel fue invitado a presenciar un encuentro de básquet entre Unión Colombia y Los Diablos Rojos. Era tan llamativo el rojo que destellaban los uniformes de aquel equipo que el plantel entero se puso de acuerdo en archivar las camisetas a bastones y cambiar definitivamente los colores. Ahora sí, nacía el América de Cali que conocemos en la actualidad, el "equipo Escarlata" como le dicen cariñosamente algunos o "Los Diablos Rojos" según el apodo que ellos supieron adoptar.
La Maldición de Garabato
En 1948 se decide por mayoría en Asamblea de Socios inscribir al América como Club Profesional de Fútbol: Esto trajo reacciones adversas en algunos de sus más antiguos socios. Uno de ellos, el odontólogo Benjamín Urrea, Garabato para los amigos, renunció al club no sin antes maldecirlos "Que lo vuelvan profesional, que hagan del América lo que quieran pero juro por mi dios que nunca serán campeones..." Garabato se retiró de la Asamblea entre medio de las risotadas del resto de los socios que no creían en que los malos augurios del odontólogo lograrían su cometido.
Esta fue la particular historia del América un club que en América no hizo historia
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